La escuela de balonmano del Colegio Público “Juán Sobrarias” finalizó su trabajo con el mes de Mayo. El grupo inicial de de 11 chicos ha ido creciendo paulatinamente hasta acabar con 21 potenciales jugadores de balonmano de edades comprendidas entre 8 y 11 años. Como podéis comprender el trabajo no ha sido fácil a pesar de las facilidades que nos han ofrecido tanto el Colegio como el APA del mismo para desarrollar los entrenamientos. Los niños a estas edades son un poco complicados de controlar, sobre todo si el grupo es muy numeroso y llevan a cabo una actividad en un principio poco conocida para ellos. A pesar de ello creo que los monitores Javier, Victor y Carlos han sabido manejarlos y sobre todo motivarles, creando un ambiente cada vez más “balonmanero”.
Estoy seguro que los chavales no solamente se lo han pasado bien sino que han aprendido a jugar a unos niveles muy interesantes además de conseguir que en sus cabezas nuestro deporte empiece a ocupar un espacio que antes no existía. El trabajo se ha iniciado a sabiendas de que el comienzo de esta temporada a niveles de escuela no estuvo siquiera mínimamente planificado; la excusa fue que había que empezar de la manera que fuese porque lo realmente importante en esos momentos era empezar. La temporada que viene ya no tenemos excusa. Las escuelas tendrán que estar perfectamente planificadas con todo lo que ello conlleva; a pesar de que alguien me pueda considerar un pesado, insisto, los niveles de balonmano que podemos llegar a alcanzar en nuestra ciudad pasan por un trabajo detallado, esmerado y controlado por personas con la formación adecuada, no podemos ir improvisando, soñar con un futuro sin poner los medios adecuados para conseguirlo.
En el organigrama del Club debería contemplarse la figura de un responsable-coordinador de la escuela, con su proyecto de trabajo, acompañado de tantos monitores formados como fuese posible. Una vez conseguido esto es cuando se tiene que llevar a cabo campañas divulgativas, de captación de chavales en todos los centros educativos de nuestra localidad, hacerlo al revés, bajo mi punto de vista, sería un error. Hay un enorme trabajo por delante que el Club debería plantearse cuanto antes.
Para finalizar, agradecer al Colegio y APA del C. “Juán Sobrarias” las facilidades y el trato mostrado pero sobre todo a Javier, Victor y Carlos puesto que unicamente con su formación de jugadores de balonmano han llevado a cabo el trabajo de escuela con un interés y una motivación digna de ser destacada.
Para todos los componentes de la escuela: Teresa, Jonay, Manu, Mario, Gil Pablo, Carlos, Sergio, Kike, Pablo, Darío, Aitor, Benjamín, Alberto, Nicolás, Raúl, Alejandro, Juán, Raúl Aguas, Enrique Zaporta, Daniel y Nacho un abrazo de vuestro primer entrenador Paco.
Paco Climent. Aficionado al balonmano.
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